Llevar a cabo un injerto capilar en España es un procedimiento muy seguro, a condición de que investigues un poco quién lo realiza. Para evitar que sucedan errores bochornosos como el que tuvo lugar en una clínica de Valencia, ciudad donde por cierto sí existen excelentes profesionales, la Sociedad Española de Restauración Capilar (SERECAP) ha creado la comisión de intrusismo para la detección de intrusismo profesional.
El caso de Valencia, aunque aislado, sirve para ilustrar que no solo existe intrusismo profesional en algunos centros que ofrecen un injerto capilar a precios sospechosamente bajos, que es el factor más citado cuando se habla de cómo detectar a los malos profesionales.
Nosotros vamos a explicarte qué debes exigir si decides someterte a un trasplante capilar y por qué los famosos viajes con todo incluido para someterse a un injerto capilar en Turquía no son una buena idea. No se trata de una cuestión de cifras, sino de salud.
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Intrusismo profesional en injerto capilar
Un injerto capilar es una cirugía, y como tal, solo puede ser realizada por un médico especializado en estos procedimientos.
En países ajenos a la Comunidad Europea puedes encontrarte con clínicas no autorizadas a realizar tales cirugías o bien con centros donde sí hay quirófanos y cirujanos capacitados para llevar a cabo un trasplante capilar pero después resulta que el procedimiento lo realizan enfermeros. Ese caso, que también se puede llegar a dar en Europa, es una estafa que pone en riesgo la salud del paciente y el resultado final.
Cuando busques un centro autorizado para llevar a cabo un trasplante capilar debes asegurarte de que te ofrecen tanto el tratamiento preoperatorio como el postoperatorio. Es cierto que un injerto capilar realizado por profesionales no suele causar complicaciones posteriores a la operación si tú pones de tu parte y sigues las pautas que se te van a indicar antes de irte a tu casa, pero también hay que recordar que no existe riesgo cero. Y si surgen problemas, quien debería resolverlos es quien se ha ocupado de tu caso.
También te conviene conocer cuántas unidades foliculares se trasplantan en una cirugía. A veces existe lo que se conoce como tarifa plana, aunque eso no implica que no sea necesario repetir el proceso en caso de alopecias muy avanzadas, pues la operación no permite superar un número que suele rondar las 2500 unidades foliculares.
Partiendo de la base de que vas a elegir la técnica FUE, aquella en la que se corta y recoloca cada folículo uno a uno, no es mala idea preguntar por el punch o extractor de folículos que van a utilizar, por su diámetro y su composición, porque influyen en la duración del postoperatorio. Los punchs de menor diámetro ofrecen un acabado más fino y que las rojeces de los días posteriores al injerto sean mínimas.
Consecuencias de acudir a un centro no reglado
Al igual que no existe una cirugía con riesgo cero, toda anestesia implica también un peligro aunque sea anestesia local. Imagina que acudes a un centro donde no se te realizan los estudios preoperatorios o se llevan a cabo como una obra de teatro, pues no hay personal capacitado para ello. ¿Qué podría pasarte si en plena operación pasara algo serio?
Sin ir a los peores escenarios, en caso de que el procedimiento lo realice alguien que no sea un cirujano acreditado es muy probable que obtengas un resultado poco estético y se pueden multiplicar los riesgos de infección. Además, cuando surgen problemas, los centros no reglados se desentienden, pues buscan no ser descubiertos y demandados.
¿Quién puede realizar injertos capilares?
Solo cirujanos especialistas y en clínicas autorizadas, que dispondrán de un quirófano adecuado, anestesista, equipos de reanimación y todo lo exigible.
Si tienes alguna duda sobre el centro que has elegido en España para que realicen tu injerto capilar, consulta la lista de SERECAP o escribe un e-mail a alguna asociación oficial de médicos profesionales de la cirugía estética y reparado, categoría a la que pertenecen los injertos de cabello.
Los riesgos de ponerse en manos de personas no profesionales o de quienes sí tienen la formación pero no las instalaciones necesarias son muy elevados. No te compensa ahorrar unos euros a cambio de exponer tu salud. Pero recuerda que las ofertas tentadoras no son la única forma de estafa en el mundo de los injertos capilares y que el intrusismo profesional es un mal contra el que la Comunidad Europea y las autoridades españolas intentan acabar cuanto antes.